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Incontinencia: cómo acompañar sin afectar la autoestima

Vivir con incontinencia puede implicar mucho más que afrontar escapes de orina. Para algunas personas, también puede modificar la manera en que se sienten respecto a su cuerpo, generar inseguridad al salir de casa o hacer que comiencen a depender de alguien para actividades que antes realizaban sin ayuda. En estos momentos, la forma en que reciben apoyo puede tener un impacto importante en su autoestima.

Para familiares y cuidadores, el reto consiste en encontrar un equilibrio: estar presentes cuando la persona necesita ayuda sin asumir automáticamente que ya no puede decidir o hacer cosas por sí misma. Necesitar apoyo para cambiarse, realizar la higiene o manejar un producto de protección no significa dejar de ser un adulto capaz de expresar preferencias y tomar decisiones.

Por ello, acompañar también implica observar cómo hablamos, preguntamos y actuamos. Preservar la autonomía, ofrecer opciones y tratar cada situación con naturalidad puede contribuir a que la persona siga sintiéndose dueña de sus decisiones y protagonista de su vida.

Cuando la incontinencia también afecta la autoestima

Los escapes pueden vivirse de maneras muy diferentes. Algunas personas los incorporan rápidamente a su rutina, mientras que otras sienten vergüenza, temor a que alguien lo note o preocupación por experimentar un episodio fuera de casa. Incluso pueden comenzar a rechazar reuniones, viajes o actividades que antes disfrutaban.

También existen diferentes tipos de incontinencia, por lo que la experiencia y las necesidades de cada persona pueden variar. Por ejemplo, la incontinencia por estres puede provocar escapes al toser, estornudar, reír o realizar determinados esfuerzos físicos. Comprender qué está sucediendo y recibir una valoración profesional permite buscar alternativas acordes con cada caso.

Como cuidador, es importante evitar que la condición se convierta en la forma principal de mirar a tu ser querido. Antes que alguien que necesita ayuda para manejar sus escapes, sigue siendo la misma persona, con intereses, opiniones, experiencias y capacidad para participar en su propia vida.

Cuidadora y su paciente, platicando durante la rutina diaria.

¿Qué significa infantilizar durante el cuidado?

Infantilizar no siempre ocurre de manera consciente. Muchas veces surge del deseo genuino de ayudar: hacer todo por la persona para evitarle esfuerzos, tomar decisiones rápidamente o utilizar un tono excesivamente protector.

Sin embargo, expresiones como “yo lo hago porque tú no puedes”, hablar de sus necesidades frente a otras personas sin consultarle o decidir cuándo debe cambiarse pueden hacer que poco a poco perciba una pérdida de control sobre su propia rutina.

Ayudar más no siempre significa cuidar mejor. Un buen punto de partida es preguntarse: ¿realmente necesita que haga esto por él o puedo apoyarlo para que continúe haciéndolo por sí mismo?

El lenguaje importa: hablar con naturalidad y respeto

Las palabras que utilizamos pueden convertir un momento incómodo en una experiencia más sencilla o, por el contrario, aumentar la vergüenza. Los escapes no deben tratarse como una falla personal, ni ser motivo de bromas, regaños o comentarios frente a terceros.

Por ejemplo, en lugar de decir “otra vez te mojaste”, podemos preguntar: “¿Necesitas que te ayude a cambiarte?”. Y frente a un “yo lo hago porque tú no puedes”, una opción es: “¿En qué parte necesitas que te ayude?”.

No se trata de memorizar frases perfectas, sino de cambiar el enfoque: hablar con la persona como el adulto que es y darle espacio para expresar qué necesita y cómo prefiere recibir apoyo.

Antes de ayudar, pregunta

Cuando el cuidado forma parte de la rutina diaria, es fácil comenzar a realizar ciertas tareas de manera automática. Pero algo tan sencillo como preguntar antes de intervenir puede devolver a la persona una importante sensación de control.

Antes de ayudar durante el aseo, el cambio de ropa o de un producto absorbente, explica qué vas a hacer y pregunta si necesita apoyo. Siempre que sea posible, dale tiempo para responder y realizar por sí misma aquellas partes de la actividad que todavía puede hacer.

Esto también resulta útil cuando surgen dudas como: cómo saber si tengo incontinencia ante los primeros escapes. En lugar de asumir qué ocurre o tomar decisiones por la persona, conviene escuchar cómo está viviendo esos cambios y proponer una consulta con un especialista para obtener una valoración adecuada.

Autonomía: permitir que siga tomando decisiones

La autonomía no desaparece cuando una persona comienza a necesitar cuidados. Puede conservarse en acciones tan cotidianas como elegir qué ropa utilizar, decidir cuándo realizar determinadas actividades o participar en la selección del producto de protección con el que se siente más cómoda.

Lo mismo ocurre con las decisiones relacionadas con su salud. Si la persona quiere conocer cómo tratar la incontiencia urinaria, acompáñala a buscar orientación profesional y permite que participe activamente en las conversaciones y decisiones. Dependiendo de la causa y las características de los escapes, el manejo puede incluir diferentes estrategias y debe individualizarse.

No te pierdas nuestro episodio ‘¿Cómo conectar con la persona bajo mi cuidado?’, de Incontenible Podcast

Incluso algunas personas pueden recibir indicaciones sobre ejercicios para la incontinencia urinaria, como el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico. Si forman parte de las recomendaciones de su médico, el papel del cuidador puede ser acompañar y facilitar la rutina, no convertirla en una obligación o motivo de presión.

Ofrecer opciones también devuelve sensación de control

Cuando alguien necesita ayuda con frecuencia, puede comenzar a sentir que otras personas organizan cada aspecto de su día. Ofrecer alternativas sencillas ayuda a reducir esa sensación.

En lugar de decidir automáticamente, puedes preguntar:

  • “¿Prefieres cambiarte ahora o después de desayunar?”
  • “¿Te sientes más cómodo con esta opción o con la otra?”
  • “¿Quieres intentarlo tú primero o prefieres que te ayude?”
  • “¿Quieres que me quede contigo o prefieres un momento de privacidad?”

No siempre será posible ofrecer opciones en todas las situaciones, especialmente cuando existe algún riesgo para la seguridad. Pero cuando sí lo sea, permitir que la persona elija refuerza un mensaje importante: tu opinión sigue contando.

La protección adecuada también puede fortalecer la confianza

Elegir un producto de protección no debería ser una decisión que automáticamente tome el cuidador. Siempre que sea posible, la persona que lo utilizará debe participar considerando aspectos como ajuste, absorción, discreción y comodidad.

Contar con una solución adecuada puede facilitar actividades del día a día, salidas y momentos de convivencia al brindar mayor tranquilidad frente a posibles escapes. Puedes conocer las opciones de Affective y elegir junto con tu ser querido aquella que responda mejor a sus necesidades y estilo de vida.

El producto es una herramienta para acompañar la rutina, no algo que define a quien lo utiliza. Integrarlo con naturalidad al día a día también puede ayudar a disminuir el estigma alrededor de la condición.

Ayudarle a seguir haciendo lo que disfruta

La preocupación por un escape puede hacer que algunas personas comiencen a rechazar invitaciones o dejen actividades que antes formaban parte de su vida. Como cuidador, acompañar también significa evitar que la preocupación se transforme innecesariamente en aislamiento.

Preparar juntos una salida, llevar un cambio o productos de protección y ubicar previamente los baños cuando esto aporte tranquilidad son estrategias sencillas que pueden facilitar la experiencia.

El objetivo del cuidado no debería limitarse a resolver necesidades físicas. También consiste en crear las condiciones para que la persona conserve sus relaciones, intereses y actividades durante el mayor tiempo posible.

¿Estoy ayudando o estoy decidiendo por él o ella?

Antes de intervenir en una actividad cotidiana, pregúntate:

  • ¿Le pregunté qué necesita?
  • ¿Le expliqué lo que voy a hacer?
  • ¿Le estoy dando opciones cuando es posible?
  • ¿Puede realizar alguna parte de esta actividad por sí mismo?
  • ¿Estoy respetando su privacidad?
  • ¿Estoy hablando con él o ella como el adulto que es?
  • ¿Estoy protegiendo su dignidad frente a otras personas?

Estas preguntas no buscan hacer más complicada la rutina. Al contrario, pueden ayudarte a encontrar el punto justo entre brindar el apoyo necesario y preservar la independencia.

Finalmente, necesitar ayuda para manejar los escapes no disminuye el valor de una persona ni significa que haya perdido la capacidad de decidir. El lenguaje que utilizamos, el respeto por sus tiempos y la posibilidad de participar en las decisiones cotidianas pueden influir directamente en cómo vive esta nueva etapa.

Como cuidador, estar disponible cuando necesita apoyo es importante, pero también lo es saber cuándo dar espacio para que continúe haciendo las cosas por sí mismo. Contar con productos adecuados, orientación profesional y una rutina construida en conjunto puede ayudar a preservar comodidad, privacidad y confianza.

REFERENCIAS:

Atención integrada para las personas mayores (ICOPE): Guía sobre la evaluación y los esquemas de atención centrados en la persona en la atención primaria de salud (2020).

https://iris.paho.org/items/a82bec40-f92a-46b9-9dde-b176cb5d6cc6

Informe mundial sobre la discriminación por edad (2021)

https://www.who.int/publications/i/item/9789240016866

Manual de Apoyo con el Cuidado de Personas Adultas Mayores (2024)

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/919387/Manual_de_Apoyo_con_el_Cuidado_de_PAMS.pdf

Manual de atención integrada para las personas mayores. Guía sobre la evaluación y los esquemas de atención centrados en la persona en la atención primaria de salud. Segunda edición (2024)

https://iris.paho.org/server/api/core/bitstreams/9f6bf92f-6f8c-44b7-a07f-39abcfa69f7c/content

Adultos mayores ¿en el olvido? (2021)

https://www.gaceta.unam.mx/adultos-mayores-en-el-olvido/

Infantilización en los cuidados de las personas mayores en el contexto residencial (2013)

https://www.researchgate.net/publication/29290683

Edadismo discrimina a adultos mayores en salud y empleo: investigadora (2025)

https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/08/27/sociedad/edadismo-discrimina-a-adultos-mayores-en-salud-empleo-y-sociedad-investigadora

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