Durante el verano, las altas temperaturas representan un desafío más para la salud de las personas mayores. A medida que envejecemos, la sensación de sed puede disminuir y, en algunos casos, el temor a aumentar las visitas al baño o a presentar episodios de incontinencia hace que algunas personas reduzcan de forma voluntaria la cantidad de líquidos que consumen.
En este contexto, el papel del cuidador cobra especial importancia. Más que insistir en que la persona beba agua, se trata de crear una rutina sencilla que favorezca una hidratación constante y segura, sin generar incomodidad ni alterar su calidad de vida.
Con pequeños hábitos y una buena organización, es posible prevenir la deshidratación y acompañar este proceso con tranquilidad.
¿Por qué la hidratación es aún más importante en los adultos mayores?
Con el paso de los años, el organismo experimenta cambios que hacen más difícil reconocer la necesidad de beber líquidos. Esto significa que una persona mayor puede necesitar agua incluso antes de sentir sed.
Además, durante una temperatura alta, el cuerpo pierde líquidos con mayor facilidad a través de la sudoración. Si esa pérdida no se compensa, aumenta el riesgo de presentar deshidratación y otras complicaciones que pueden afectar el bienestar general.
Por ello, el cuidador no debe esperar a que aparezca la sed para ofrecer líquidos. Incorporar momentos específicos para beber agua durante el día suele ser una estrategia mucho más efectiva que dejar la hidratación al azar.

El error más común: tomar menos agua por miedo a la incontinencia
Es frecuente que algunos adultos mayores decidan reducir el consumo de agua porque creen que así disminuirán las visitas al baño o los episodios de incontinencia. Aunque esta decisión puede parecer lógica, en realidad puede producir el efecto contrario.
Cuando el organismo recibe menos líquidos de los que necesita, la orina se concentra, lo que puede irritar la vejiga y favorecer molestias urinarias. Además, la deshidratación puede afectar el funcionamiento general del cuerpo y aumentar el riesgo de otros problemas de salud.
Como cuidador, es importante conversar con la persona sobre este tema desde la empatía, explicándole que el objetivo no es beber grandes cantidades de una sola vez, sino mantener un equilibrio que favorezca su bienestar.
Hidratarse con estrategia
Una de las mejores formas de favorecer una hidratación adecuada es distribuir los líquidos a lo largo del día. En lugar de ofrecer grandes cantidades de agua en un solo momento, resulta más práctico hacerlo en pequeñas porciones durante la mañana y la tarde.
Algunas ideas que pueden ayudarte son:
- Ofrecer agua al despertar.
- Acompañar cada comida con un vaso de agua.
- Recordar la hidratación entre actividades.
- Tener siempre una botella o vaso al alcance de la persona.
- Si el médico lo recomienda, disminuir la cantidad de líquidos poco antes de dormir para favorecer el descanso nocturno.
La constancia suele ser mucho más efectiva que la cantidad.
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Llevar un registro sencillo facilita el cuidado
Cuando existen varios cuidadores o familiares involucrados, llevar un registro puede ayudar a evitar tanto los olvidos como el exceso de líquidos.
El control de líquidos no tiene que ser complicado. Basta con utilizar una libreta, un calendario o incluso una hoja visible donde cada persona pueda registrar cuándo ofreció agua y aproximadamente cuánto tomó el adulto mayor.
También pueden utilizarse botellas con marcas de volumen o recordatorios en el teléfono para establecer horarios regulares. Estas herramientas ayudan a mantener una rutina sin necesidad de depender únicamente de la memoria.
Ejemplo:
Registro diario de hidratación
- Vaso de agua al despertar.
- Agua durante la mañana.
- Agua con la comida.
- Agua durante la tarde.
- Último vaso de acuerdo con la rutina recomendada.
Otras formas de mantenerse hidratado
El agua sigue siendo la mejor opción para cubrir las necesidades diarias de líquidos. Sin embargo, existen otros alimentos que también contribuyen a la hidratación y pueden ser especialmente útiles cuando el adulto mayor tiene poco apetito o rechaza beber agua con frecuencia.
En estos casos puedes incorporar:
- Frutas como sandía, melón o naranja.
- Verduras con alto contenido de agua, como pepino o jitomate.
- Sopas y caldos.
- Gelatina sin exceso de azúcar.
- Infusiones sin cafeína, siempre que el profesional de la salud lo considere adecuado.
Estas alternativas complementan la hidratación, pero no sustituyen el agua como principal fuente de líquidos.
Aprende a reconocer los síntomas de deshidratación
Detectar los cambios a tiempo permite actuar antes de que la situación se complique. Algunos síntomas de deshidratación a los que conviene prestar atención son:
- Boca y labios secos.
- Sed intensa.
- Orina muy concentrada o de color oscuro.
- Cansancio inusual.
- Mareo.
- Confusión o somnolencia.
- Dolor de cabeza.
Si alguno de estos signos aparece o se intensifica, especialmente durante periodos de calor, es importante buscar orientación médica.
Cuando la incontinencia también forma parte de la rutina
Si la persona mayor vive con incontinencia, el temor a los escapes no debe convertirse en un motivo para restringir los líquidos. Lo más recomendable es buscar estrategias que permitan mantener una hidratación adecuada sin comprometer su comodidad.
Organizar horarios para beber agua, planificar las salidas y contar con productos de protección apropiados puede ayudar a que la persona se sienta más segura y mantenga sus hábitos saludables.
Cada caso es diferente, por lo que siempre es recomendable consultar con un médico especialista si existen dudas sobre la cantidad de líquidos más adecuada.
Finalmente, cuidar de un adulto mayor durante el verano implica prestar atención a muchos detalles, y uno de los más importantes es asegurarse de que reciba los líquidos que necesita. Más que insistir constantemente en que beba agua, el objetivo es crear una rutina sencilla, organizada y adaptada a sus necesidades.
REFERENCIAS:
Importancia de la hidratación en las personas mayores (2020)
https://www.gob.mx/inapam/articulos/importancia-de-la-hidratacion-en-las-personas-mayores?idiom=es
Hidratación y adultos mayores: Por qué el agua es más importante a medida que envejecemos. (2025)
https://www.uclahealth.org/news/article/hydration-and-older-adults-why-water-matters-more-you-age
Evitemos la deshidratación en las personas mayores (2019)
https://www.gob.mx/inapam/articulos/evitemos-la-deshidratacion-en-las-personas-mayores?idiom=es
Recomendaciones para adultos mayores en temporada de calor (2018)
https://www.gob.mx/inapam/articulos/recomendaciones-para-adultos-mayores-en-temporada-de-calor