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Incontinencia urinaria postparto: Ser mamá y tener fugas

Cuando piensas en el postparto, probablemente imaginas las primeras semanas: el cansancio, el ajuste a una nueva rutina, el vínculo con tu bebé… Pero hay cosas que no siempre se dicen en voz alta, aunque muchas mujeres las vivan.

Una de ellas son las fugas de pipí. Pueden aparecer meses después del parto, en momentos inesperados, y generar incomodidad o vergüenza. Pero aquí va lo importante: no estás sola, y no es algo de lo que tengas que avergonzarte.

Postparto tardío: cuando el cuerpo sigue cambiando

El postparto no termina a las seis semanas. Aunque muchas veces se habla de ese periodo inicial, la realidad es que el cuerpo sigue en proceso de recuperación durante meses, incluso cuando la rutina ya parece estabilizarse. Es en esta etapa donde muchas mujeres comienzan a notar cambios que no habían percibido al inicio.

Algunas complicaciones postparto pueden aparecer de forma gradual, como la sensación de debilidad en el suelo pélvico o pequeñas molestias que antes no estaban presentes. Estos cambios están relacionados con el esfuerzo físico del embarazo, el parto y la adaptación hormonal que continúa después.

Entender que el cuerpo sigue cambiando ayuda a bajar la exigencia y a mirarse con más empatía. No es que algo esté mal, es que el proceso sigue en marcha. Darle tiempo, acompañarlo con buenos hábitos y escuchar sus señales es parte fundamental de la recuperación.

¿Por qué aparecen las fugas después de ser mamá?

Durante el embarazo y el parto, el cuerpo experimenta una gran carga física, especialmente en la zona del suelo pélvico, que es el conjunto de músculos que sostiene la vejiga. Este esfuerzo puede debilitarlos, haciendo que el control urinario no sea el mismo que antes, incluso tiempo después de haber dado a luz.

Incontinencia urinaria postparto puede aparecer meses después de dar a luz.  

La incontinencia urinaria en mujeres en esta etapa es más común de lo que se cree y no depende únicamente del tipo de parto. Factores como el peso del bebé durante el embarazo, los cambios hormonales o la falta de fortalecimiento muscular posterior también pueden influir en la aparición de estas molestias.

Entender el origen de estas fugas ayuda a quitarles carga emocional. No es un fallo del cuerpo, sino una señal de que necesita recuperarse y fortalecerse. Con el acompañamiento adecuado, es posible mejorar el control y volver a sentirte segura en tu día a día.

Momentos en los que suelen aparecer las fugas

Las fugas pueden presentarse en situaciones cotidianas, muchas veces sin previo aviso. Por ejemplo:

  • Al reír o toser.
  • Al hacer ejercicio o cargar al bebé.
  • Al correr o moverse rápido.

Estos momentos pueden generar incomodidad, pero también son una señal de que el cuerpo necesita apoyo.

Vergüenza, silencio y “nadie habla de esto”

Muchas mujeres viven estas experiencias en silencio, pensando que son las únicas o que “deberían estar mejor ya”. La vergüenza y los tabúes alrededor del cuerpo después del parto hacen que temas como las fugas de pipí se queden fuera de las conversaciones, incluso entre amigas o familiares cercanos.

Este silencio puede generar incomodidad emocional y una sensación de aislamiento. Compararse con otras mamás o con lo que se muestra en redes sociales puede aumentar la presión, haciendo que parezca que estos cambios no son normales cuando, en realidad, son más comunes de lo que se dice.

Hablar de esto no solo alivia, también conecta. Ponerlo en palabras permite entender que no estás sola y que tu experiencia es válida. Romper el silencio es el primer paso para vivir esta etapa con más tranquilidad y menos juicio hacia ti misma.

No te pierdas nuestro episodio ‘¿Por qué tengo incontinencia si no soy de la tercera edad?’, de Incontenible Podcast

No es tu culpa (ni es para siempre)

Es importante recordar que lo que estás viviendo no es consecuencia de algo que hiciste mal. Tu cuerpo ha pasado por un proceso exigente y necesita tiempo para recuperarse. Las complicaciones postparto, como las fugas, forman parte de esa adaptación y no definen tu bienestar a largo plazo.

Además, esto no es permanente. Existen opciones de tratamiento de incontinencia urinaria que pueden ayudarte a recuperar el control y sentirte más cómoda. Desde ejercicios específicos hasta acompañamiento profesional, hay caminos para mejorar de forma progresiva.

Darte permiso para vivir este proceso con paciencia y sin culpa es clave. Escuchar a tu cuerpo, acompañarlo y buscar soluciones es una forma de cuidarte, con la misma dedicación con la que cuidas a tu bebé.

¿Qué puedes hacer?: soluciones reales

Ejercicios que fortalecen

Los ejercicios postparto, especialmente los enfocados en el suelo pélvico, pueden ayudar a recuperar fuerza y control. Practicarlos de forma constante, aunque sea unos minutos al día, puede hacer una gran diferencia.

Hábitos que acompañan

Mantener una buena hidratación, moverte regularmente y cuidar tu descanso también forman parte del proceso de recuperación.

Consultar cuando sea necesario

Si las fugas son constantes o generan incomodidad, acudir con un especialista puede ayudarte a encontrar el mejor camino.

Soluciones prácticas para el día a día

Mientras tu cuerpo se fortalece, también es válido buscar formas de sentirte más cómoda en tu rutina. Contar con una toalla de incontinencia o unos Active puede ayudarte a mantenerte segura en actividades cotidianas, sin preocuparte por imprevistos.

Estas soluciones están pensadas para acompañarte de forma discreta, permitiéndote enfocarte en lo importante: tu bebé, tu día y tu bienestar.

Recuerda, volver a confiar en tu cuerpo es parte del proceso. No sucede de un día para otro, pero con paciencia, acompañamiento y pequeños hábitos, es posible recuperar esa sensación de seguridad y bienestar.

Tu cuerpo no te está fallando, está adaptándose, sanando y aprendiendo una nueva forma de responder después de todo lo que ha vivido. Y es importante decirlo: la maternidad real también incluye estos momentos. No todo es perfecto ni inmediato, y eso está bien.

Hablarlo, entenderlo y darte permiso de vivirlo sin culpa es parte de construir una experiencia más honesta y más amable contigo misma. Porque cuidarte también es una forma de cuidar.

REFERENCIAS:

Atención médica posparto: qué esperar luego del parto vaginal (2025)

https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/labor-and-delivery/in-depth/postpartum-care/art-20047233

¿Qué son los ejercicios de Kegel? (2021)

https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-urologicas/ejercicios-kegel

Ejercicios del suelo pélvico: ayuda para la incontinencia, la salud sexual y más (2024)

https://www.health.harvard.edu/staying-healthy/pelvic-floor-exercises-help-for-incontinence-sexual-health-and-more

National Association for Continence. Superar el estigma de la incontinencia: desarrollar la confianza y la autoestima

https://nafc.org/es/bhealth-blog/superar-el-estigma-de-la-incontinencia-desarrollar-confianza-y-autoestima

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